BOTELLÓN: Denominación de Origen Cacereña.
Enero 14, 2009
Sí señores, Cáceres existe, al igual que Teruel. Uno de los pocos motivos que nos han hecho aparecer en el panorama nacional en todo tipo de noticieros, ha sido la “movida cacereña” y todos sus daños colaterales, porque otra cosa no será, pero liarla, la hemos liado parda y unas pocas de veces, habiendo sido necesario algunas de esas veces enviar “santi-disturbios” de todas partes de España para controlar las revueltas. 
Y es que si hay algo que todos los que hemos vivido esa movida conocemos bien, son los orígenes del “botellón” en este país. viendo los resultados finales, quizá fue un triste legado a la cultura e idiosincracia de los jóvenes españoles, pero no tenía ese cariz en sus orígenes, y desde luego nos ha hecho pasar muy buenos momentos. Encontrarte 17 mil jóvenes estudiantes un jueves en la plaza mayor de Cáceres haciendo botellón y con horarios ilimitados en los bares ponía los pelos de punta a cualquiera que viese tal escena. Es por ello, que en homenaje a aquella época pasada transcribo una noticia publicada en el 2004 (Periódico Extremadura) en la que se reivindica la denominación de origen cacereña del botellón:
En el año 1982 nevó en Cáceres y se introdujeron dos novedades históricas en la ciudad feliz : el esquí y el botellón . Unos locos salieron al Rodeo con esquíes y un trineo y se deslizaron sobre la nieve por primera vez en 2.000 años de historia cacereña y otros locos emplearon en el parque del Príncipe por primera vez la palabra botellón para señalar el acto de beber al aire libre en grupo.
La teoría de que en la ciudad feliz se inventó el botellón es muy controvertida: hay historiadores de lo cotidiano que la refutan y hay especialistas en farralogía y ciencias orgiásticas que la sostienen con datos incontestables. Nosotros nos inclinamos por estos últimos y aportamos los datos.
Al comenzar los años 80, los jóvenes de la ciudad feliz tenían dos maneras de divertirse bebiendo: juntarse en locales cerrados o hacerlo en la calle. En el primer caso, existía la costumbre de alquilar pequeñas viviendas en la parte antigua.
Eran famosas las casas de la Teresa, situadas por la zona de la calle Cornudilla, donde había varios locales alquilados. Eran igualmente populares los casumbos del Arco del Cristo y había hasta un bugabar , cierto Seat 127 de color rojo que no funcionaba, pero que aparcado junto al palacio de Moctezuma hacía las veces de refugio pandillero.
La bebida se compraba en locales que parecían sacados de novelas de Baroja o de las páginas del Guzmán de Alfarache : en La Chicha, por Santiago, vendían pistolas de vino, botellas de Mirinda de a litro cargadas de tinto peleón y unos psicodélicos botes de champú Geniol rellenos de Revoltosa Cola mezclada con morapio. Otro garito novelesco era el San Blas, donde los pitufosde vino con naranjada costaban 68 pesetas. Cerca del Arco del Socorro había otro local clandestino dentro de un patio medieval donde se despachaban botellas espirituosas.
Y a la hora de comer y tomar cubatas, en el Galán, junto a la churrería Ruiz, la señora Manuela preparaba bocadillos de prueba (decían que estaban tan buenos porque eran de carne de burro) y cubalibres a 20 pesetas en vasos de duralex o a 25 en vasotubo .
La gente más in, o más on, o más a la última iba a bailar al Búho Rojo, donde DJ Higuero era el rey del Rock and Cáceres . En esa época triunfaban el Radio Carolina, el Rita, la Machacona y otros locales donde tomaban copas los alcaldes, se creaban fanzines que, por primera vez, hablaban sin tapujos de los preservativos, actuaba Siniestro Total y se recibía, mucho antes de ser famoso, a Pedro Almodóvar.
Pero en cuanto las noches se dulcificaban, es decir, entre marzo y noviembre, los cacereños se trasladaban al parque del Príncipe, donde en la zona de los rosales se organizaban los primerosbotellones de la historia de Cáceres. Aunque entonces aún no se llamaban así.
La estrella de aquellos actos multitudinarios de bebida gregaria era el whisky Dyc, que se había convertido en el lujo asiático de los asiduos a aquel nuevo parque de la ciudad feliz .
Fue justamente en ese año de nieves (¿año de bienes?), cuando el popular whisky segoviano lanzó un nuevo envase: una botella de litro que sustituía a la tradicional de tres cuartos y que enseguida se popularizó en aquellos encuentros a la luz de la luna en un auditorio donde no había actuaciones y bajo unos rosales que no daban rosas.
Los habituales de las noches del parque llamaron rápidamente a aquella botella, botellón y de esta manera nació la nueva Denominación de Origen de las fiestas nocturnas cacereñas al aire libre, que luego se extendería a toda España.
El botellón es una DO de Cáceres y cuando la nueva edición del diccionario de la RAE admita la acepción, deberá quedar claro que es la única palabra que la ciudad feliz ha aportado al léxico castellano.
(PDT: Desde aquí hago una campaña para que quede bien claro en la Wikipedia cuáles son sus orígenes.)
Entry Filed under: Cáceres City, SSG: Sociedad, Sistema y Globalización. Etiquetas: almodóvar, botellón, cáceres, denominación de origen, El Rita, La Chicha, Machacona, movida, parque del príncipe, Santiago.
11 Comments Add your own
Leave a Comment
Some HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
Trackback this post | Subscribe to the comments via RSS Feed



1.
El Fini | Enero 14, 2009 at 1:11 pm
Aaay! q tiempos aquellos del Botellón! En pleno invierno a 2 grados abrigados hasta las orejas mezclando con los dos vasos copa arriba copa abajo, de cháchara p’acá y p’allá con unos y otros! Y el Campillo que vuelve a llegar 1a puta hora tarde coño!
Sigo considerándolo algo muy nuestro y el mayor acto social de nuestro tiempo.
Lástima que la dejadez de muchos despreocupados que lo ponían todo hecho una mierda de botellas rotas y bolsas, junto con la complicidad del ayuntamiento y vecinos impidiendo facilitar los servicios necesarios y una estúpida ley posterior que prohibió el consumo de alcohol en la vía pública lo mandara todo a los anales de la historia.Sniff! que morriña!
Botellón Botellón Boooootellóóóón!!!!!!!!!
2.
verdi-chico from Polska | Enero 14, 2009 at 1:43 pm
Parece mentira que la ciudad donde se inventó el botellón se haya convertido en tan aburrida y triste.
Recuerdo que el año pasado, encontrándome en Madrid trabajando, tenía que ir a un médico de cabecera privado obligado por Espe y este me pillaba en la zona de Marqués de Vadillo, así es que un día que tenía que ir me fui de empalmada después del curro (en Madrid el tiempo es oro) y decidí comer por la zona antes de la consulta. A mi lado en otra mesa había una pareja de pringaos que no se querían como tantas otras, cuya conversación me la traía floja, pensé cuánto panolis hay por ahí que no ha jugado de pequeño y seguí papeando mi digno y económico menú de barrio obrero. En algún momento de la comida escuché que el panolis pronunciaba el nombre de mi ciudad de nacimiento y entonces sí presté atención porque claro, si estás fuera de tu región y tal y nombran tu cuna pues como que te atañe y afecta o algo así. Entonces escucho: “como el jorge (sería un compañero de curro) que dice que el botellón se ha inventado en Cáceres, si claro como él es de allí, bla bla bla” Y el tonto trataba así de impresionar a la tipa con la que estaba (que a estas alturas ya andará con otro fijo) Aunque odio que se metan en la vida de los demás me sentí como ofendido y me entró ganas de decirle algo al gilipollas ese, algo así como: “tú puto pringao el botellón es cacereño, es un fenómeno antropológico que no se puede demostrar científicamente pero los mangurrinos sabemos que se inventó en los ochenta y culminó en los noventa, tú no sabes como se ponía la plaza, el foro de los balbos y demás, aunque en sus inicios yo también lo hice en el parque el principe, plaza de la madrila y donde se terciara, que en las veletas también hice yo muchos bla bla” Pero claro el tonto no sabría ni de qué le estaría hablando ni por qué me pongo así. No sé si el botellón es un orgullo o no pero hice muchos y empezó en Cáceres, algo dice que es así, pero me temo que muchos se van a querer apuntar al carro, si bien no tienen teorías tan coherentes como estas descritas por el Calvo en el Extremadura. No seremos capital cultural ni de coña en el 2016 pero sí lo fuimos del botellón y el jolgorio, a cada uno lo que le corresponde, hay que hacer honor a la verdad y dejarlo en las escrituras.
Esta noche vieja pasé por la plaza mayor y los chavales estaban haciendo botellón, por un momento sufrí un espejismo y recordé nuestra época dorada. No sé si tenía mucho sentido aquello de calzarse una botella entre dos o tres y acabar en el rita mamaísimo perdío, pero yo socializaba y me lo pasaba muy bien, además jugué de pequeño, y ahora soy feliz y no necesito una novia florero aguanta panolis.
Algún día la chicha, el puntazo, deseos, el montanche y demás entrarán a formar parte de los anales de la historia, ya veréis… Salud-os
3.
afroDAbeat | Enero 14, 2009 at 6:27 pm
Jooodeeer!!..aaaaay…(nostalgia)…
A las 12 en el 24 horas… joder música celestial pa mis oídos…
Saludos a tó la peña!
4.
natasha | Enero 16, 2009 at 4:45 am
España existe ? jejeje saludos
http://partyas.blogspot.com/
5.
eleklektiko | Junio 24, 2009 at 4:22 pm
“Cuando éramos reyes” es un documental concebido, rodado y editado por: David Yáñez en 2009.
http://www.vimeo.com/5067608
Rescatando el título del documental que Leon Gast dirigió en 1996 sobre el mítico combate entre Mohammed Ali y George Foreman en 1974, Quique González escribió una canción sobre el orgullo de barrio, el fin de la niñez y la renuncia de los sueños. De esta misma canción nacería algunos años después este corto documental sobre el “botellón” en la ciudad de Cáceres (ya que fue la primera ciudad donde este evento tuvo verdaderas dimensiones masivas) y que bajo el mismo título narra la historia de un grupo de amigos de 14 años que se conocen el mismo día que descubren el botellón y nos cuentan, 10 años después, ya superada su adolescencia, que quedó de todo aquello en sus recuerdos y en sus vidas. Se presenta aquí el fenómeno social del botellón no desde una perspectiva analítica, sino desde una visión sentimental y propia de los mismos chicos que lo vieron nacer y combatieron la ley que decidió prohibirlo, ahora ya convertidos en hombres:
http://www.youtube.com/watch?v=MV5uzULGGs0
http://www.youtube.com/watch?v=ksBnykpm0no
6.
SJLI | Julio 6, 2009 at 12:03 pm
Lo que parece increíble es la tendencia que tenéis los extremeños a pensar que todo lo habéis inventado vosotros. Todo se hizo en Extremadura por primera vez, todo lo mejor está en Extremadura, Extremadura es la más avanzada pese a que en el resto de España piensan que te cruzas una oveja por la calle en Badajoz (nadie lo piensa, pero a vosotros os gusta decirlo), las mejores frutas están en Extremadura, las mejores carnes están en Extremadura, las comidas típicas de la zona centro de España son en realidad comidas Extremeñas que en La Mancha han copiado…y ya lo último que me quedaba por leer era que habéis inventado el Botellón. Y pensaba yo que los Sevillanos eran los más ombliguistas…me faltaba por conocer a los Extremeños.
7.
eleklektiko | Julio 8, 2009 at 8:46 am
¡coño! entonces…… ¿el botellón la has inventado tú? qué gran descubrimiento. Déjame tu nombre en un comentario que escriba un post sobre tu vida y milagros para que todos en este país sepan quién eres.
Cuán atrevida es la ignorancia.!!!
Con todos los nacionalismos que hay en este país tachar a los extremeños de chovinistas me parece un despropósito total. Yo, al igual que la mayoría me siento orgulloso de mi tierra y de mi gente, de mis paisajes y mis costumbres, pero nunca nos hemos sentido el ombligo del mundo, más bien el culo en muchas ocasiones.
Mi primera recomendación es que nos hagas una visita y conozcas nuestra tierra, y la segunda, que cojas tu micropene, te lo metas en la boca cuan chupete y empujes con fuerza para que dejen de salir tantas subnormalidades como las que acabas de escupir. Me había propuesto no endurecer mi lenguaje en la respuesta a tu mierda de comentario, pero ante tanta estupidez acumulada no he podido menos que desahogarme, y ciertamente, qué agustito que me he quedao.
¿A qué edad y en qué año comenzaste a hacer botellones multitudinarios?
Desconozco si eres un Troll: boicoteador de posts, aburrido de mierda y buscador de polémicas, pero si lo eres, y de eso me daré cuenta enseguida, daré por zanjada la discusión.
Besitos en los güevos.
8.
sandra | Julio 8, 2009 at 8:57 am
Se te ha olvidado decir que los extremeños somos los mejores defendiéndonos.
9.
marbaez | Julio 8, 2009 at 9:01 am
Que tirria el SLJI con los extremeños, seguro que una o varias novias lo dejaron por extremeños.
Vives en la amargura de envidiar a los demás, porque sino no se explica que te demos tirria los extremeños que somos los únicos que caen bien a casi todos los demás.
Pero lo bueno de la gente como tú es que no dura mucho porque en un descuido se muerden la lengua y se mueren.
Besos guapo!
10.
Tirititraum | Julio 8, 2009 at 2:56 pm
Joder SLJI, que entiendas tras leer este post que el botellón se inventó en Cáceres tiene un pase… que la propiedad de la invención del botellón creas que no es cacereña tiene otro pase… pero que pienses que lo expuesto en este blog sea el pensamiento de todos los extremeños y que desde dicho planteamiento generalices con respecto a el sentir general de Extremadura y sus gentes… PUES NO AMIGO.
Deberías ofrecer datos que aclaren el invento en cuestión y discutir de eso, pero no generalices COÑO!
11.
elfini | Julio 8, 2009 at 3:40 pm
Joé, no me habies dejado nada para escupir en la cara a este intrépido!!!
Bueno pues…. que se vaya para Almendralejo a comer chorizo! Ya veras que riiiiiico tio!!!!