“Hoooy me he levantado dando un salto mortal

He echado un par de huevos a mi sartén

dando volteretas he llegado al bañooo

me he duchado y he despilfarrado el gel

Porque hooooy… algo me diceee… que voy a pasarmelo bien…” 

Hoy sí, ya recuperado de los conciertos de anoche del Pop Art (Sólo disfruté de My Little Pony, que tuvieron un directo sublime, y con los que estuve charlando después y me parecieron geniales, y la sesión de Jesús Ordovás; que en 5 minutos revolucionó La Bola y nos puso a tod@s a botar como locos), Me dispongo a comentar algunas noticias curiosas de los últimos días.

La primera (elmundo.es), nos habla de un Robin Hood en los tiempos modernos, de un activista antisistema que, en el periodo de dos años, ha conseguido hacerse con la friolera de 492.000€ estafando a diversos bancos. Eso sí, en lugar de robar a los ricos para devolvérselo a los pobres, el tío ha huido del país y ha invertido parte del dinero en publicar una revista de 200 mil ejemplares (Crisis) que se distribuirá en cataluña y en la que supuestamente explica paso a paso en que ha consistido la estafa. Os la resumo: a base de pedir 68 créditos a más de 39 entidades bancarias, falsificando su nómina, sus necesidades, etc.

Todo esto está muy bien, porque la verdad sea dicha, a todos nos da repelús cada vez que hacemos cola dentro de una entidad bancaria y miramos a nuestro alrededor -cabrones, nos robáis hasta la última gota de sudor de nuestro cuerpo, hasta por sacar nuestro propio dinero de un cajero, hasta por…- y la gran mayoría conocemos la verdad: dirigen el mundo y son culpables de la mayoría de las desgracias que ocurren en él (lo digo plenamente convencido), pero a mí el activista este que no me joda, que se ha llevado medio millón de euros pa’la huchaca y ha huido del país. Vamos lo que viene siendo un jeta en toda regla.

Aquí van otras noticias curiosas cuanto menos:

La gran mayoría de estas noticias han sido obtenidas de http://meneame.net/.

Pero no quería terminar esta entrada sin hacerme eco de una noticia que me entristeció el pasado lunes 15 de septiembre: la muerte del guitarrista de Pink Floyd, Richard Wright. Wright (Londres, 1943) pasará a la historia de la música por haber creado Pink Floyd junto a Roger Waters (cantante, bajista y compositor) y Nick Mason (batería).

Aunque soy muy joven para haber disfrutado de los Pink Floyd en directo, tuve la suerte de ver el año pasado en el Festival do Sudoeste (Zambujeira do Mar) a uno de los mejores grupos que los versiona a nivel mundial: The Australian Pink Floyd. Concierto anacrónico, con el que floté, se me escapó el alma entre la yema de los dedos, para verme a mí mismo desde fuera, con melena desaliñada, camiseta decolorada, pantalones de campana, un porro de hierba en las manos, los ojos cerrados, y gente a mi alrededor proclamando sexo libre, paz en el mundo, y pidiendo a gritos que regresasen las tropas de la guerra del Vietnam. Sin duda no me costó mucho en aquel estado catatónico producto del Rock psicodélico, trasladarme a aquella época de finales de los 70, principios de los 80. Ahora mismo, mientras escribo escucho a Pink Floyd, tributo que cualquiera de nosotros debería rendir hoy a uno de los tíos más influyentes en la música del pasado siglo, y sin cuya aportación, jamás hubiésemos podido disfrutar de discos tan enigmáticos y colosales como “The Wall”.

Aquel que vive más de una vida tiene que sufrir más de una muerte”. Oscar Wilde

 

Anuncios