Han pasado ya 20 días desde la creación de este blog y ya puedo decir orgullosamente que ha alcanzado y superado las 1000 visitas (concretamente llevamos en estos momentos 1150), y que además no es un blog muerto sino que existe una gran interacción por vuestra parte, como corroboran un total de 40 comentarios hasta el momento.

Por ello doy las gracias a aquellos que me seguís y dais algo de sentido a mi diarrea mental. Espero seguir aportando con perseverancia mi visión subjetiva, particular y ecléctica de las cosas. Habrá días que os pueda contar cosas interesantes sobre temas desconocidos para la mayoría, recopilar alguna noticia curiosa o simplemente plasmar el onanismo mental que subyace en mi cabecita. Pretendo ser optimista por principios, pero afortunadamente soy humano, persona que sufre, ríe, se alegra o llora como todas las demás, y si algún día flaqueo y dejo entrever mi debilidad, sarcasmo, tristeza o acritud en determinados comentarios, sabed que soy así, con mis altibajos, perfectamente desequilibrado, atentando siempre contra la línea continua que marca el estado de coma profundo. Evito caer en él siempre que puedo agudizando el oído para sentir, cada vez más intensamente, el tic tac del latir de mi corazón, y me imagino a mí mismo, subido en mi bicicleta dejándome caer y subir entre tic y tac, entre latido y latido como si estuviese en una montaña rusa para darme cuenta de que estoy vivo. Sí señores… ¡Estamos vivos! ¿No me creéis?, pellizcaos y despertad de este sueño irreal en el que nos sumerge la rutina, las banalidades, las cosas superficiales que no nos permiten ver más allá y disfrutar de lo que realmente merece la pena en la vida. Voy a comenzar andar, sin rumbo aparente, pero sin pausa, sin detenerme; andar por andar, disfrutando el camino. 

¿Sabéis? Ahora mismo voy a coger el teléfono y voy a llamar a ese amigo al que hace tiempo que no veo. Aunque al único ser que tengas que aguantar desde que naces hasta que mueres sea a tí mismo, no estamos solos, y la vida no tiene ningún sentido si no nos abrimos a los demás, si no fomentamos las relaciones personales, si no queremos o amamos desinteresadamente. Ya sé que no digo nada nuevo, y que la teoría todos la conocen, pero no está nunca de más que nos la recuerden. Así que, como solían decir en misa cuando iba de chiquitito, “LA PAZ SEA CON VOSOTROS, HERMANOS… DAROS LA PAZ”

“Dicen que la rutina mata al amor, pero el verdadero amor mata a la rutina” Anónimo

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