Para los que como yo, son amantes del deporte, resultará usual visitar varias veces al día la página web de Marca, o ponerse los deportes al mediodía antes de comer. Realmente antes, eso tenía algún sentido, porque había un programa genial llamado “Más Deporte” en Cuatro y que ahora se emite en Canal+, donde te hablaban de todos los deportes habidos y por haber, sin exclusión alguna, y sin importar demasiado si era un deporte minoritario. Pero esa época dorada pasó a mejor vida, y ahora, al igual que las mujeres hacen con las revistas del corazón en la peluquería, los hombres nos metemos en la página de Marca a escudriñar cotilleos o las noticias sensacionalistas que venden más periódicos, y al igual que las mujeres disfrutan antes del telediario con los programas de sociedad también conocidos como “rosa”, del “corazón” o “marujeo”, nosotros nos quedamos embobados con nuestros programas rosas particulares que son los de deporte.

La cosa comenzó a ponerse fea, cuando hace unos años, la duración de los Noticiarios de todas las cadenas se partió por la mitad, para equiparar las noticias generales con las deportivas, y para reducir las deportivas a fútbol. Medida bastante lamentable y que considero que hoy en día está superada puesto que los Noticieros han desequilibrado esa balanza a favor de las Noticias.

Pero para los que nos encantaba llegar un lunes a casa antes de comer y enterarnos de qué había ocurrido en el mundo a nivel deportivo (y aprovechar para desconectar de crisis, guerras y hambrunas), apareció un nuevo programa que nos iba a devolver a la cruda realidad, Los deportes de Cuatro, presentado por Manolo Lama y Manu Carreño, que dio una nueva vuelta de tuerca ya que su dinámica es la siguiente: tras las noticias de Cuatro llega la sección de deportes dirigida por ellos dos, y en ese momento se ventilan a velocidad supersónica todo lo que haya acontecido en el mundo del deporte. Da igual si Sergio García ha ganado un Másters, si Nadal se ha batido en Wimbledon durante día y medio contra su álter ego Federer, Si Gasol juega el quinto partido de las finales de la NBA, o si la selección Española de voleibol se ha proclamado campeona de Europa contra Rusia en Moscú. Todo esto carece de interés general, porque lo que realmente nos interesa a todos es el fútbol… ¿o no?. Lamentable esa coletilla que tienen ambos presentadores tras haberse despachado el resto de los deportes: “… y ahora sí, por fín, vamos con el fútbol.” ¿Por fín?

Pues aquí no termina la cosa, ya que además, en lugar de hablar de fútbol, pasan a una táctica agresiva Tomatera (acordaos del Tomate de Telecinco), en la que sólo falta doblando los reportajes el catalán de aquél programa. ¿os imagináis? -ay, ay, ay, ¿Qué será lo que ha dicho Shuster a sus jugadores después del entrenamiento?- o… – ay, ay, ay, ¿De qué se reirían Simão y Forlán al salir de las duuuchas?. Patético. Y por si fuera poco, se tiran todo el programa lanzándote preguntas o vídeos sin el menor interés para que te lo tragues enterito hasta el final que es cuando te muestran las respuestas. 

Puede que el fútbol sea el opio del pueblo, pero, ¿que fue antes, el huevo o la gallina?. Soy amante del fútbol desde que tengo uso de razón, pero también del tenis, baloncesto, voleibol, hockey sobre hielo o cualquier deporte desconocido que se practique en Taiwan. Amo el deporte y lo que ocurre con el fútbol y los canales de televisión realmente es preocupante. ¿Fútbol y prensa del corazón?. Nunca he estado de acuerdo con esa máxima de que a la audiencia se le da lo que pide. No es cierto, aún tengo fé en la raza humana. Nos avasallan con algo, nos acostumbran a algo, para que al final nosotros mismos acabemos demandando ese algo. ¿Acaso no os habéis encontrado alguna vez por la calle tarareando alguna canción de Ricky Martin, al que por supuesto odiamos, tras haberla escuchado “40” veces en la radio y dos más en alguna tienda que hayamos visitado? Pues con la Televisión ocurre lo mismo. Si se nos habituase y educase a disfrutar de programación de mayor calidad, el público la acabaría demandando. No quiero seguir rayándome, salvo para reafirmarme en mi opinión de que la filosofía que tienen los deportes de Cuatro apesta. Dicho queda, así que los Manolos (Carreño y Lama) han perdido todo el crédito que tenían ante mí.

PDT: Hoy hace un mes desde el nacimiento de este blog y ya ha superado las 2000 visitas. XD

“Gattuso Neandertal. Balón amigo, Gattuso correr tras amigo. Gattuso golpear quién patear amigo”. Gattuso sobre la atracción de semejantes en el fútbol moderno.

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