Quién me iba a decir hace unos años, que un personaje como yo, sin ingresos fijos, sin empleo fijo y sin ningún tipo de propiedades (vaaale, sin contar mi portátil y mi bicicleta de paseo), iba a ser definido por Leopoldo Abadía como Ninja (No Income, No Job, no Assets).

Y es que dicho señor, ingeniero, profesor del IESE durante 31 años y fundador y presidente del Grupo Sonnenfeld, ha escrito un artículo en su blog que cuenta ya con más de 1 millón de visitas de todo el mundo, en el que explica de manera explícita y sencilla, de qué va esta crisis que nadie acaba de entender pero que va a costarnos un riñón y parte del otro, puesto que parece que la solución a todo este desaguisado es que los Estados suelten dinero público, de nuestros bolsillos, para que se arreglen los despropósitos de unos cuantos iluminados capitalistas voraces. El artículo, se encuentra disponible en formato PDF en su blog y como consta de 47 páginas, resumo a continuación el por qué de la crisis.

El principio de la situación que ha desencadenado en la crisis actual, data de hace 7 u 8 años, cuando en los EE.UU. comenzaron a dar préstamos bancarios a gente tan poco solvente como yo, o sea, los NINJA, por un valor superior al que necesitaban (hipotecas subprime), cosa que a nadie en su sano juicio se le ocurriría, al menos en mi pueblo. Pero ¿por qué?. Durante los últimos años, y tras el boom de la burbuja de Internet y el crecimiento del precio de la vivienda, los tipos de interés vigentes en los mercados financieros han sido bastante bajos con lo que el margen de negocio y beneficio a los bancos se les hacía cada vez más pequeño. Solución que se le ocurrió a algún yanki iluminado: dar préstamos más arriesgados para cobrar más intereses y aumentar el número de operaciones, y de ahí los préstamos a todo Ninja que quisiese disponer de uno. Se multiplica el número de hipotecas aprovechando el boom inmobiliario.

Como los bancos habían dado tanto dinero, necesitaban más dinero. ¿Y qué se les ocurre? primero acudir a bancos extranjeros a pedir dinero prestado, y es aquí donde la bendita globalización ha permitido que nos comenzase a salpicar a todos la mierda. A continuación se inventan algo nuevo llamado Titulización: empaquetar las hipotecas (paquetes MBS) y vender dichos paquetes que contenían hipotecas buenas, no tan buenas y muy malas (con mucho riesgo) por todo el mundo, con lo que ahora sí que no se salva ni Dios, y la porquería está esparcida por todas partes. Comienzan a inventarse todo tipo de instrumentos para ir pasando el marrón de unos sistemas a otros y que no se notase demasiado cómo se iba inflando dicha burbuja basada en que los ninjas como yo pagarían sus hipotecas para que el mercado inmobiliario norteamericano siguiese creciendo. Ejemplos de esos inventos son los conduits o entidades filiales, para que compren los paquetes, y que además son financiadas mediante más créditos (con lo que la bola crece y crece) o contratando a Bancos de Inversión que los pueden vender a Fondos de inversión, Sociedades de Capital Riesgo, etc. Ahora, ¿cómo vender los paquetes chungos a estos últimos gestores sin que se note excesivamente el camelo? logrando una recalificación: re-rating. 

Pero…

A principios de 2007 los precios de las viviendas norteamericanas se desplomaron y los ninjas se dieron cuenta de que estaban pagando por su casa más de lo que ahora valía y decidieron (o no pudieron) seguir pagando sus hipotecas. SE ACABÓ. Ya nadie quería comprar MBS, CDO, CDS, Synthetic CDO o cualquier otra cosa rara que se hubiesen inventado, y los que ya los tenían no pudieron venderlos. 

El propio Leopoldo Abadía, en una entrevista de televisión, a la pregunta de qué crisis consideraba más grave, si la del 29 o la Ninja, respondía que en la del 29 hubo numerosos suicidios de inversores que habían perdido todo su dinero, pero de aquella no existía la globalización que existe ahora, con lo que es muy probable que esta crisis sea mucho mayor porque ahora metemos o invertimos nuestro dinero en el banco del pueblo y a los 30 segundos está siendo usado por un banco en EE.UU para prestar dinero a un Ninja

Por tanto el problema va más allá, porque nadie, ni el director de la sucursal de tu pueblo, ni el de cualquier gran financiera americana sabe la porquería que tienen los bancos en los paquetes que compraron, con lo que empiezan a no fiarse los unos de los otros, con lo que dejan de prestarse dinero en el mercado interbancario. Como los bancos ya no tienen dinero no dan créditos ni hipotecas, sube el Euribor, venden sus participaciones, edificios, etc; y como la gente no tiene un puto duro deja de consumir, y a partir de aquí, ya conocemos las consecuencias de la falta de consumo en una economía capitalista basada en el consumo: menos producción, despidos, quiebras y blablablabla.

Me quedo con algo que comenta en la entrevista para arrojar algo de luz positiva sobre todo esto: seamos OPTIMISTAS, PRUDENTES y no NOS DISTRAIGAMOS.

“En las grandes crisis, el corazón ser rompe o se curte”. Honore Balzac.

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