Hace un par de años sufrí durante un partido de liga de voleibol una grave lesión de las que por aquél entonces estaban de moda en el mundo del fútbol: rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Aquella lesión me afectó anímicamente, ya que soy una persona activa y en aquella época estaba en muy buena condición física que perdí tras meses de inactividad, y todo esto añadido a una operación y una dura rehabilitación. No obstante, jamás perdí la fe en mi rápida y completa recuperación tal y como mi situación actual (he vuelto a jugar y a recuperar mi anterior condición física) atestigua. 

En aquellos tiempos trabajaba en INSA de programador, y vino un señor de otra empresa a impartirnos a unos cuantos de nosotros un curso de formación. En el primer día de curso mientras disfrutábamos de un café durante el primer descanso de la mañana mantuve con él una conversación de esas que no te dejan indiferente y mantienen un regustillo en la cabeza que tarda tiempo en desaparecer. A pesar de mi ecléctica condición, mis estudios me delatan, y siempre fui precedido de una visión pragmática de la vida que me impide ser creyente en temas esotéricos, de astrólogía, etc. Recapitulando un poco, todo esto viene a colación porque ayer recibí un mail de una amiga en el que venían las descripciones de la personalidad dependiendo de los signos del zodiaco y ciertamente conmigo lo clavan. Estas cosas a veces me llegan a asustar hasta que me reafirmo en mi creencia de que escriban lo que escriban, lo hacen de tal manera que siempre encaje con la personalidad de cualquiera. Y eso que se cuenta de los Aries y más concretamente de mi personalidad lo descubrió aquél simpático señor mayor que nos impartió aquél curso de formación hace ya casi dos años mientras nos tomábamos un café una fría mañana de diciembre, usando unos razonamientos tan pragmáticos que se me pusieron los pelos como escarpias.

En cuanto me vio con las muletas cortésmente se acercó a mí y me preguntó que me había ocurrido. Le conté mi accidente durante el desarrollo de un partido, el tipo de lesión que había sufrido y que en pocos días me operarían para construir un ligamento nuevo cortando un cacho del ligamento rotuliano de la misma rodilla. Sus ojos delataban un interés repentino por mi situación personal, y tras una leve sonrisa en la que entreví ánimos ante mi futura operación, me pregunto que tipo de sangre tenía.  ¿Qué tipo de sangre tenía? joder esa pregunta no me la esperaba en esa situación pero igualmente respondí y le dije que eraCero negativo, o lo que es lo mismo, donante universal receptor único. Un buen filete para un vampiro.

Seguidamente, esa mueca que esbozaba una sonrisa se convirtió en una sonrisa de oreja a oreja y me dijo que no me preocupase, que dentro de nada estaría saltando otra vez y que tendría una rápida recuperación ya que era un “Cazador-Recolector”. Me explicó cómo los tipos de sangre humana desde el 0 hasta el AB, pasando por el A y el B, fueron evolucionando a la par que nosotros según nuestro tipo de vida y alimentación. Cada grupo sanguíneo tiene un sistema inmunológico y digestivo diferente, por lo que reacciona de forma distinta a los alimentos, según su adaptación a las condiciones alimentarias que regían en la época en que ese grupo apareció en la evolución humana. Al principio éramos Cazadores-Recolectores. Nómadas y en continuo desplazamiento, y conforme nos fuimos asentando, descubriendo la agricultura y la ganadería, también cambió nuestro tipo de alimentación y nuestros hábitos y costumbres, cambiando con ello nuestro tipo de sangre.

¡Joder, eran las diez y media de la mañana y de un plumazo había pasado de ser una mierda de programador con la rodilla rota y dos muletas a ser un Cazador-Recolector! me imaginaba a mí mismo recorriendo grandes distancias en Kenia frente a un grupo de cazadores masáis, buscando gacelas, cebras, defendiéndonos de los terribles felinos en la sabana con el Kilimanjaro de postal. Pero a partir de aquí comenzaron sus explicaciones más esotéricas (alguno diría que nazis) al extraer conclusiones sobre mi personalidad por mi tipo de sangre. No sólo nuestra condición física era mayor y nuestra recuperación de las lesiones más rápida (eso tenía bastante sentido) sino que éramos personas más extrovertidas, pacientes, líderes, etc. Comenzó a describir mi personalidad característica a característica relacionándome dichos atributos con la evolución humana llegando a tal extremo de acierto que me sentí por momentos desnudo ante él. Ante mi cara de incredulidad me preguntó si conocía los tipos de sangre de mi familia y si había algún hermano mío que poseyese la 0(-). En cuanto lo dije que sí nos dimos cuenta ambos que ese hermano que tiene mi misma sangre es el más parecido a mí. Somos cuatro hermanos similares en físico y personalidad dos a dos, y pasó a continuación a describir la personalidad de mis otros dos hermanos acertando también en un alto porcentaje. Demasiado asombro para un lunes por la mañana puesto que era la primera vez que escuchaba este tipo de cosas argumentadas de tan peculiar manera. Por suerte acertó con mi personalidad y mi rápida recuperación y desde entonces siempre me gusta verme como un cazador-recolector enfrentándose a los avatares de la vida. 

El grupo 0 es el grupo sanguíneo más antiguo y el más común. Apareció hace unos 40.000 años, cuando los seres humanos seguíamos una dieta tipo cazador-recolector. Es decir, nos alimentábamos de la caza, pesca y recolección de huevos, semillas y bayas, principalmente. Es el grupo de los deportistas natos, personas muy activas que necesitan hacer ejercicio físico por naturaleza, y con facilidad para realizar grandes esfuerzos físicos. En las primeras etapas de la humanidad, los “fornidos cazadores” de gran musculatura y resistencia física presentaban una gran ventaja a la hora de sobrevivir en un entorno duro. El grupo 0 es el más carnívoro de los cuatro, ya que su metabolismo es capaz de asimilar gran cantidad de proteínas de origen animal, tienen una alta acidez en el estómago para digerirlas y su alto gasto energético previene la tendencia a acumular la gran cantidad de grasas de estos alimentos. De todos modos deben evitar un consumo excesivo de productos cárnicos para mantener equilibrados los niveles de colesterol, triglicéridos y ácido úrico. Pueden tomar todo tipo de pescados. No toleran bien los cereales con gluten y derivados, y al tomarlos tienen digestiones pesadas. Tampoco digieren bien la leche, yogures y quesos, que les ocasionan gases y molestias digestivas. Suelen tener problemas para seguir dietas vegetarianas. Tienen mayor riesgo de padecer úlceras gastrointestinales por el exceso de acidez gástrica. Son más susceptibles a las epidemias, reacciones alérgicas y enfermedades autoinmunes como la artritis. Tienen una mayor predisposición a las hemorragias.

(PDT: Si algún Aries lee la siguiente descripción me gustaría que me dijese si encaja con él y en qué puntos acierta o difiere más. Quizás extraigamos un estudio a pequeña escala)

ARIES (Marzo 21 * Abril 19)
 


Salidor. Adorable. Espontáneo. Alguien con quien no te meterías. Divertido.. Excelente besador EXTREMADAMENTE adorable. Ama las relaciones. Adictivo. Ruidoso. Un Aries es una persona llena de energía y entusiasmo. Pionero y aventurero, le encantan los retos, la libertad y las nuevas ideas. 
A los Aries les gusta liderar y prefieren dar instrucciones a recibirlas. Son independientes y preocupados por su propia ambición y objetivos. Tienen una energía envidiable que a veces les lleva a ser agresivos, inquietos, argumentativos, tercos. Es fácil ofender a los Aries y, cuando se sienten ofendidos, es difícil hacer las paces con ellos. 
Aries es el primer signo del zodiaco, y en este sentido su papel es empezar algo y liderar. Si un Aries empieza a creer en una buena causa, luchará sin descanso para promocionarla.Un Aries suele ser honesto y directo en sus relaciones personales y es muy buen amigo de sus amigos, aunque a veces pueden ser irritables y herir las sensibilidades de los demás Los Aries suelen tener un libido sexual alto y aman con gran pasión. Tanto que, a veces, se equivocan en sus primeras relaciones y les cuesta ser fiel o encontrar el amor de su vida. Los Aries son padres entregados y dedicados, dispuestos a hacer todo por el bienestar de sus hijos. No existe padre o madre más protectores de sus hijos en todo el zodiaco.

“Cada uno es como dios le hizo, y aún peor muchas veces”. Miguel de Cervantes Saavedra.

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