Me llamo Elekléktiko y nací agarradito de la mano de nuestra querida Constitución Española un mágico 6 de abril. Mañana día 6 de diciembre del 2008 se cumple el trigésimo aniversario de ésta. Cifra redonda y de supuesta madurez para todos los que nacimos hace treinta años, en aquella transición a la democracia del año 1978.

No obstante, supongo que estos días se reavivará el debate sobre las posibles modificaciones y reformas de un texto subscrito bajo unos mínimos que dejase a todos contentos. Obviamente unos cedieron más que otros y por eso claman por recuperar el terreno perdido durante aquellos meses de arduas negociaciones. No me quiero extender más, porque eso forma parte de la historia, y ni soy historiador, ni recuerdo aquella época, así que os dejo los comentarios para quienes viviésis de cerca aquellos días. Yo por lo pronto era un bebé que no contaba más de 8 meses, y me pasaba las 24 horas berreando y pidiendo teta, al igual que mi hermana gemela Constitución.  Pero si no puedo hablar de aquellos primeros años de nuestras vidas por la vagueza de mis recuerdos y la merma de memoria achacada a excesos de juventud, Sí puedo explicar esa sensación de euforia colectiva que embriagaba a una democracia joven ansiosa por crecer y demostrar su valía tras la rotura de las cadenas que tan oneroso lastre suponía para nuestra libertad. Es difícil recordar y controlar los pensamientos de uno, así que para saber qué es lo que pensáis, preguntaos cómo os sentís. Las emociones son valiosas herramientas que nos dicen al instante lo que estamos pensando. Es imposible sentirnos mal y tener pensamientos positivos al mismo tiempo. Pues las sensaciones que me evocan los recuerdos de mi infancia son de tremenda felicidad y bienestar.

Constitución y yo crecimos con Barrio Sésamo y el 12-1 a Malta, con Felipe González y el posterior “Váyase Señor González…” de Aznar, con los mundiales de España 82, México 86, Italia 90 y EE.UU 94, con la primera Huelga General de la Democracia aquél 14 de diciembre del 88, con unas Olimpiadas en Barcelona y una Expo en Sevilla que nos hicieron epicentro del mundo durante el 92, con Naranjito, Cobi y Curro como símbolos de un país que demostraba al mundo su capacidad para organizar eventos de tal envergadura, con Curro Jiménez instaurando la lucha de guerrillas creada siglos antes por Viriato cuando volvía locos a los romanos en Lusitania, Con Maira Gómez Kemp y su 1, 2, 3 o Joaquín Prats llamándonos ¡aaaaaa… jugaaaar!. En los Ángeles 84 la selección española de Baloncesto nos hizo vibrar y sentirnos una potencia mundial al disputar una final Olímpica ante la todopoderosa selección norteamericana (cómo han cambiado los tiempos), Michael Knight competía por ser el salvador de los oprimidos en la sobremesa contra el Equipo A (Creo que a ligoteo ganaba nuestro querido Tempelton Peck o “Fénix“) y en definitiva, millones de españoles eran libres para expresar públicamente sus opiniones, decir SI o NO al ingreso en la OTAN, elegir a sus representantes políticos y crear partidos de cualquier color. Sin duda años con altibajos pero que han sido los de mayor prosperidad e igualdad en toda la Historia de nuestro país, y en gran parte se lo debemos a mi “hermana” la constitución, a la cuál felicito con cariño desde el blog, y la animo a que supere la crisis de los 30. 

Hermana Constitución, lo de la crisis de los treinta no tiene por qué ser cierto. Estás en la mejor época de tu vida, y aún te quedan muchos años por cumplir, no te vengas abajo y no permitas que nadie te diga que te estás haciendo mayor, vieja u obsoleta, que seguro que te quedan muchos cartuchos en la recámara. Yo al menos me siento así. Muchas Felicidades Constitución.

“El fin de un gobierno no es dar a los hombres la felicidad, sino dar a los hombres la posibilidad de buscarla”. William E. Channing

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