Cuentan las malas lenguas y no es tema baladí, que lo más interesante durante la celebración del partido final de la Eurocopa 2008 entre España y Alemania ocurrió en el palco de honor.

Entre los ilustres invitados allí congregados se encontraban, como no podía ser menos, Zapatero, nuestro recién elegido presidente del Gobierno por segunda legislatura consecutiva, e ilustres del deporte como el número 1 Nadal, el, in extremis ganador del mundial de Fórmula1 Lewis Hamilton, o el chico de oro, el deportista más laureado en la historia de los juegos olímpicos: Michael Phelps.

Una delegación china venida de Beijing en representación de su comité olímpico y compuesta por 100.000 miembros hacía coreografías al unísono vistiendo indumentaria roja, no se sabe bien si por halagar al Partido (el comunista, no el de fútbol) o por animar a España. Lo que sí se distinguía nítidamente entre la algarabía del palco era un “Pooooodeeeeemos” cantado por los chinitos, a la postre de la suerte.

Entre los presentes había dos infiltrados creando una gran batahola; un chico de más quilates que Phelps llamado Óscar (el de Bardem) y su pintoresco amigo Rodolfo (Chiquilicuatre). Ambos discutían sobre quién de las dos estaba más buena, si Penélope (amor secreto de Óscar y que nos perdone Bardem) o Scarlett Johansson (a la que Rodolfo habían dedicado su canción en el festival de Eurovisión). Los ánimos se fueron caldeando hasta tal extremo que el propio Rey de España, Don Juan Carlos, se vio obligado a intervenir… – ¡Por qué no te callas! – gritó a Rodolfo. La gente del palco volvió su mirada hacia el Rey, tocándole a un señor negro y candidato demócrata a la presidencia norteamericana poner orden entre ambos. El tal Osama, digo Obama, puso firme a Óscar y le prometió una cita con Penelope por su papel en la última película de Wody Allen, y a Chiquilicuatre su participación en un dueto con Scarlett si dejaban al respetable terminar de ver el partido a gusto.

Corría el minuto 33 de la primera parte cuando Torres marcaba el gol que daría a España su primera Eurocopa en color. Un día que nos unió a todos bajo un único grito: ¡Goooooooooooooooooooooool!

(PDT: : Crónica del 2008 en 365 palabras.)

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