Ayer se cumplió el vigésimo quinto aniversario de la hazaña deportiva más grande que yo recuerde. Remontadas milagrosas como las del Manchester United frente al Bayern de Munich en Barcelona, marcando dos goles en el tiempo de descuento, La increíble segunda parte del “SpanishLiverpool en Estambul frente al AC Milán, remontando un 3-0 encajado en la primera parte para terminar imponiéndose en los penaltis o la consecución de su primer título mundial de F1 este mismo año en la última curva de la última carrera en Brasil por parte de Lewis Halminton, serían finales rubricadas por el mejor de los guionistas de Hollywood, pero siempre quedarán empequeñecidas en mi recuerdo, por aquél épico partido que ganaron los Santillana, Maceda, Buyo, Camacho, Gordillo, Sarabia, Señor, Victor Muñoz, GoikoetxeaCarrasco o Poli Rincón frente a la Selección de Malta aquel 21 de Diciembre de 1983.

España necesitaba ganar por 11 goles de diferencia para jugar al año siguiente la fase final del Campeonato de Europa en Francia, y a pesar de llegar al descanso del partido con 3-1 a favor que no auguraba el desenlace final, los de Miguel Muñoz si creyeron es sus posibilidades y nos regalaron para el recuerdo la gesta más importante del deporte español. Yo contaba con 5 años de edad y recuerdo cómo gritaba mi padre a cada gol marcado llamando mi atención cada vez que me escurría del salón, ya que con esa edad era imposible retenerme tanto tiempo delante de la caja tonta sin que me pusiese a gamberrear por la casa, pero aquellos gritos de mi padre eran un serio indicador de que algo gordo estaba ocurriendo en ese partido, algo histórico, que a pesar de mi déficit de atención, puedo decir orgullosamente que viví. 

Me imagino perfectamente a Miguel Muñoz durante el descanso del partido aleccionando a sus jugadores… “¡Hijos de España! yo soy Miguel Muñoz Wallace, y estoy viendo a todo un equipo de paisanos míos, aquí, desafiando a la tiranía. Habéis venido a jugar como hombres libres, y hombres libres sois, ¿qué haríais sin libertad? ¿lucharéis? Luchad y puede que perdáis, huid y viviréis…un tiempo al menos. Y al morir en vuestro lecho, dentro de muchos años, no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy hasta entonces, por una oportunidad, ¡sólo una oportunidad! de volver aquí a decir a nuestros enemigos que pueden que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán……¡La libertad!. ¡Espaaaaaaañaaaaaa! “

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