Hoy no puedo menos que hacerme eco de lo que está ocurriendo en Oriente medio en estos momentos de “paz y felicidad”, en los que la mayoría de nosotros andamos preocupados por el menú de nochevieja, el traje que luciremos en el cotillón o el regalo de reyes a nuestros allegados, mientras en la franja de Gaza continúan los bombardeos masivos, brutales e indiscriminados contra supuestos objetivos de Hamas en represalia al disparo de cohetes por parte de los terroristas desde Gaza. Se cuentan ya 390 muertos (entre ellos mujeres y niños) y más de 1400 heridos, con los hospitales abarrotados y faltos de medicamentos y material quirúrgico. Por parte Israelí 1 muerto. Esta es la ofensiva más sangrienta desde la Guerra de los Seis Días de 1967, hace cuarenta y un años. Esta noticia habla por sí sola, pero lo mínimo que puedo hacer es indignarme públicamente por la actitud de Israel y de quienes permiten semejante genocidio perpetrado desde hace tanto tiempo. ¿Es esta la solución al problema? ¡Valientes hijos de puta!, piedras contra tanques.

El grado de respeto de Israel de los derechos políticos y las libertades civiles la convierten en el único país de la región considerado “libre” de acuerdo a la evaluación que efectúa Freedom House, y sin embargo su ideal de justicia sigue basado en la ley del Talión que para ellos todo legitima, un “ojo por ojo y diente por diente” que ni siquiera ellos cumplen al no existir justicia retributiva, puesto que los castigos impuestos por los Israelitas son a todas luces desproporcionados con los crímenes de los que los que se imputa a los palestinos. Lucha desigual que ni siquiera está amparada en el Derecho Internacional, calificada por todos los analistas como desproporcionada a todas luces y apoyada por sus aliados (Estados Unidos, Turquía, Alemania, Reino Unido e India se encuentran entre los mas íntimos aliados de Israel. Estados Unidos fue el primer país en reconocer al Estado de Israel.) 

¿Acaso ya no está latente en la memoria del pueblo judío el genocidio sufrido durante la Segunda Guerra Mundial? Frágil memoria de quienes 65 años después ponen en práctica los horrores sufridos en los campos de concentración nazis. ¿Ya no quedan supervivientes del Holocausto en ese país con voz para recordar a su pueblo el camino a evitar?

Es indudable que Hamas es un grupo terrorista e igualmente criticable y deleznable su actitud durante las últimas semana provocando a Israelitas y lanzando cohetes contra poblaciones civiles, pero eso no justifica la actuación de los Israelitas porque hay un pequeño detalle a tener en cuenta, una diferencia que en los tiempos que corren se nos puede escapar de la perspectiva global de este conflicto en concreto, y de los que protagonizan el panorama internacional mayoritariamente provocados por sus aliados (EE.UU), y es que mientras Hamas es un grupo terrorista que practica el terrorismo, Israel es un estado, que practica terrorismo de estado, y eso jamás se podrá justificar. También lo hacen constantemente los americanos e incluso en nuestra corta democracia tuvimos que vivirlo con el GAL

Los árabes conquistaron el territorio de Palestina en el año 639, expulsando a los bizantinos. Desde entonces y hasta el año 1516, Palestina fue dominada por varios estados islámicos, únicamente interrumpida dicha dominación durante el periodo de las Cruzadas. En 1517 fue anexionada por el Imperio otomano, situación que se prolongó cuatro siglos (hasta 1917), durante los cuales la antigua tierra de Israel fue una más de las muchas provincias otomanas. Pese a todo, siempre existió una exigua comunidad judía en Palestina, que fluctuó considerablemente a través de los siglos. Al término de la Primera Guerra Mundial, el control de la zona quedó bajo manos Británicas. Las restricciones a la inmigración judía a la Tierra de Israel no fueron anuladas, a pesar de la inmediata necesidad de encontrar un refugio para aquellos que habían logrado escapar a la aniquilación de las comunidades judías, en la cual unos 6 millones de judíos, incluyendo 1,5 millones de niños, fueron asesinados. Para sobreponerse a las restricciones inmigratorias impuestas por Gran Bretaña, la comunidad judía en el país, junto con la judeidad mundial, movilizó sus recursos y organizó una red de inmigración “ilegal”, conocida como Aliá Bet, trayendo al país alrededor de 85.000 sobrevivientes del Holocausto.

Incapaz de reconciliar la creciente oposición árabe a la inmigración y el asentamiento judíos con la persistente demanda judía de anular las restricciones a la entrada en el país, Gran Bretaña llevó el problema a las Naciones Unidas. La Asamblea General de la ONU aprobó, el 29 noviembre de 1947, el establecimiento de dos estados en el área (al oeste del río Jordán), uno judío y otro árabe. Los judíos aceptaron el plan de partición, los árabes lo rechazaron. EL ESTADO. Con el término del Mandato Británico (14 de mayo 1948), el pueblo proclamó el establecimiento del Estado de Israel. Menos de 24 horas más tarde, los ejércitos de cinco países árabes invadieron el nuevo estado, lanzando lo que pasó a ser la Guerra de la Independencia de Israel, que se combatió en forma intermitente durante más de un año. Hacia el mes de julio de 1949, se firmaron por separado con todos los países árabes vecinos acuerdos de armisticio, basados en las líneas de cese de fuego.

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