Nacido en Madrid en el 78, año de Constitución y transición española, crecí con las volteretas y chilenas de Hugo Sánchez, las medias bajadas por los tobillos de Gordillo y sus internadas por la banda izquierda, la cara pecosa, sus regates y goles del Buitre, el guante en su pierna derecha de Míchel o los golazos de cabeza de Santillana. Con estos antecedentes y habiendo nacido en Madrid mi elección de equipo de fútbol fue sencilla: elegí ser aficionado de por vida (se puede cambiar de mujer, nacionalidad, familia, partido político y hasta de amigos… ¡pero de equipo de fútbol uno no cambia jamás!) de uno de los equipos más laureados de la historia. Por aquél entonces ya contaba con 6 copas de Europa, las de blanco y negro, y aún me quedaban por vivir 3 más en la era de Raúl González. He visto jugar al Dios Zidane, a Raúl, Ronaldo, Figo… al bueno de Solari y al guardameta español más grande de todos los tiempos: Íker Casillas. Decir que he pasado buenos momentos con un equipo que cuenta con uno de los mayores presupuestos del mundo y donde todas las megaestrellas de la Galaxia quieren jugar (o más bien retirarse cuando están de capa caída) no le sonará extraño a nadie, ya que raro es el año que un equipo así no gana algún título, que por otra parte es lo mínimo que se les exige a los clubes de esa categoría.

No obstante lo que otrora era plúmbeo orgullo por este club ha dado paso en muchos momentos a una vergüenza terrible por lo que ocurre y ha ocurrido en la casa blanca durante los últimos años. Si la época de Mendoza en muchos momentos rayó el esperpento, con Lorenzo Sánz no se fue a mejor salvo para ganar la tan ansiada séptima copa de Europa ante la Juventus de Turín (por cierto gol marcado por el mayor mafiosillo del reino y actual director deportivo del Real Madrid: Pedja Mijatovic). Pero esos son los daños colaterales de que el deseado trono del Madrid haya sido ocupado por constructores y empresarios que no han llegado a ser ricos por su “honestidad” digamos.

Después vino Florentino y además de traernos a los Zidane, Ronaldo, Figo y compañía y ganar dos Copas de Europa más, hizo un terrible daño al Madrid con el rollo de que somos el mejor club de la historia y los putos galácticos, que tanta animadversión a causado al Club no solo en nuestro país sino en todo el mundo. ¿Que hay una deuda increíble?Pues a recalificar la Ciudad Deportiva y a construir rascacielos. Y por medio constructoras y comisiones haciendo las delicias de todos, aunque dicho sea de paso, quién permitió todo esto en su momento fue el Ayto de Madrid. Realmente indignante y vergozoso, y eso sin hablar del famoso voto por correo con el que llegó a la presidencia.

Pues bien ahora nos encontramos con el bochornoso espectáculo dado por Calderón, el penúltimo presi del Madrid ya que ahora está un tal Boluda que encajaría a la perfección como matón en cualquiera de las sagas del Padrino . Sin comentarios. No voy echar más leña al fuego de un tema por todos conocido, pero sí me gustaría dejar claro mi indignación de ahora y siempre por dos temas peliagudos en el Madrid: los fichajes y la cantera.

Fichajes estratosféricos totalmente inflados y siguiendo intereses particulares de intermediarios y nunca del equipo, presidentes jugando a entrenadores como lo fue en su última época Florentino, malas planificaciones en las que el Club se gasta en pretemporada más de 100 mill.€ para volver a gastarse otros 100 en invierno, fichajes de jugadores lesionados (clama al cielo lo que ocurrió con Milito para fichar a continuación al famoso Woodgate), lo que ha ocurrido hace unas semanas con Huntelar y Lass que no pueden jugar en Europa, el fallido fichaje de Villa al Madrid por sólo 5 mill.€, el hecho de fichar a cualquier jugador del mundo por un 40% más de lo que pagaría cualquier otro equipo de europa, o que nos carguemos una de las mejores canteras del mundo alimentando con ella a equipos directamente rivales de españa y resto del continente para a continuación volver a ficharlos por cantidades desmesuradas, o desechar jugadores en verano de la cantera de gran calidad y proyección para fichar con urgencia en invierno niños que no han demostrado nada tampoco en sus equipos (Gago, Higüaín); ¿Quién no se acuerda de que Etoo jugó en el Madrid? ¿Quién ha olvidado a Makelele?¿Quién no recuerda las dos ligas de Capelo con equipos totalmente destrozados?

Sí soy del Madrid, y me duele profundamente ver un club con tal masa social detrás manchando constantemente el nombre de sus aficionados y pisando una historia que lo ha llevado a ser uno de los más grandes. Añoro aquella época en la que mis ídolos venían de la cantera y eran apoyados por dos o tres jugadores extranjeros de calidad. Difícil seguir identificándose con un equipo así, pero como decía al principio de mi reflexión, uno es de un club de fútbol hasta la tumba.

“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos” Alfredo Di Stéfano.

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