hierba

En el altiplano andino, mama es la Virgen y mama son la Tierra y el tiempo.
Se enoja la tierra, la Pachamama, si alguien bebe sin convidarla. Cuando ella tiene sed, rompe la vasija y las derrama. 
A ella se ofrece la placenta del recién nacido, enterrándola entre la flores para que viva el niño; y para que viva el amor, los amantes entierran cabellos anudados.
La diosa tierra recoge en sus brazos a los cansados y a los rotos, que de ella han brotado, y se abre para darles refugio al fin del viaje. Desde abajo de la tierra, los muertos la florecen.

(PDT: Menos mal que me quité de ciertas cosas que creí que jamás dejaría porque me estaba quedando idiota, pero de vez en cuando me viene algún evocador olor que me hace cerrar los ojos y recordar mientras levito. No reniego. Evoluciono.)

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