Sí ya lo sé, no he sido muy prolífico que digamos estos últimos días, pero he aprovechado mi último viaje para desconectar, y desde que he vuelto no he tenido un segundo libre entre nacimientos y jetlag, vamos que me he pasado los días recuperando (si es que eso es posible) horas perdidas de sueño. Pero se acabaron las excusas, me encuentro delante del ordenador en la terraza, hace una noche estupenda, y me veo con ganas de verter mis inquietudes y recuperar la actividad bastante abandonada del blog. new-york-080

Por lo pronto regreso de New York sin un puto duro, y lo que en su día era el milagro de los panes y los peces, ha pasado a ser números rojos y deudas, así que de milagros nada, que las truchitas y el pan de pueblo me han salido caros de cojones. Se acabaron los malabares. Sigo aceptando donativos, contratos basura de un mes que me permitan cobrar después el paro acumulado y cerveza fresca, siempre que sea invitada. Así están las cosas, en la víspera de mi trigésimo primer cumpleaños y sin poder invitaros como Dios manda porque además son primeros de mes y mañana sin falta he de pagar el alquiler. Aún así no me quejo, sería un crimen en mi situación, pero he de agudizar el ingenio para paliar estos pequeños momentos de crisis y poder permitirme un viaje a República Checa en condiciones dentro de diez días, ya que se casa un amigo checo y ya tengo el billete comprado. ¿Qué se le regala a un checo el día de su boda?

100_5759El día de mi viaje a NY me despertó mi amigo Zapico con una llamada telefónica bien extraña. El día anterior disfrutamos de una jornada lúdico-festiva por TODAS las zonas de cañas típicas de Madrid, recogiéndome a las 4am por motivos obvios al esperarme un viaje muy largo al día siguiente, pero Zapico continuó él solito su fiesta particular. Según me cuenta en su llamada, se disponía a llevar a Madrid (el vive en Boadilla del Monte) a un… a un vagabundo al que había invitado a un café la noche anterior, pero al no ser suficiente, se lo llevó a su casa para que se diese una ducha de agua caliente, se afeitase y comiese algo. Por supuesto el buen samaritano de Zapico estaba borracho como sólo él y yo sabemos pero cuando amaneció se encontró a un extraño en su casa y flipó tanto que tuvo que llamarme para contarme lo acontecido. En fin cosas que solo le pasan a este amigo y por las que le quiero un montón.

El viaje en avión he de decir que no se me hizo muy largo a pesar de ser el de mayor duración que había hecho hasta la fecha, pero un par de películas (¡aggg qué pastelón Australia!) y las dos comidas que me sirvieron me mantuvieron entretenido hasta el Aeropuerto JFK de New York. Ahí tienes dos opciones, o coger un taxi que te lleve a tu destino (taxis que se suelen coger compartidos) o coger el Airtrain, tren que circunvala el aeropuerto y conecta sus 7 terminales con el Subway (metro) de NY. En los tornos de la estación Howard Beach JFk me reencontré con mi hermano y lo primero que hicimos maleta en mano (allí eran las 21h de la noche) fue pararnos ante el puente de Brooklyn y cruzarlo andando desde Brooklyn dirección Manhattan. Podéis imaginar esa primera impresión del Skyline de Manhattan, viendo la silueta de los rascacielos del Financial District de NY. Una vez cruzado el puente tuvimos tiempo a pesar del frío y mi cansancio para ver el City Hall (ayuntamiento de NY), la Zona Cero, con el banco de la Reserva Federal a la derecha (el que asaltan en la Jungla de Cristal III), recorrer Wall Street, ver la bolsa de Nueva York con la bandera de los EEUU más grande que he visto en mi vida y poco más, ya que el frío nos obligó a coger el metro y  del tirón para nuestra casa en Brooklyn, en la zona de Myrtle Wyckoff. Realmente no tuve sensación de peligro en ningún momento pero hay que admitir que aquello era el guetto, y los Bonicuas (portorriqueños) siempre andaban en grupos por la calle o en corros en las esquinas, y seguro que no hacían nada bueno. 

Daba comienzo así una aventura que duró diez días y de la que podré extraer experiencias y curiosidades que plasmaré en el blog con el paso del tiempo. No en vano retomo mis andanzas y deberes para conmigo y los visitantes asiduos o esporádicos que se dejan caer por aquí.

PDT: Felicidades Fernando y Lara por haber tenido un niño tan guapo. Espero cumplir bien mi rol de tito enrollao. Soy muy feliz por vosotros, por Verdi, por Destello y Tiri. Sé que TODOS estaréis a la altura y daréis la mejor de las educaciones a vuestros hij@s. Hacedlo, que para deseducarlos ya estaré yo. Por cierto mañana es mi muy feliz 31 cumpleaños y estáis todos los que lo podáis venir, invitados a una cenita en mi piso. ¡Viva Ivan, Rodrigo y Andreíta!

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