Hoy escribo para comunicar que desaparezco del mapa un par de semanas por vacaciones, o mejor dicho para realizar un viaje, porque de vacaciones he estado siempre en los últimos tiempos. Marcho a Budapest (Hungría) con un amigo que vive allí y no he querido buscar ni un mísero mapa de la ciudad, ni sitios que visitar ni nada. Sorpresa total. A la vuelta tendré un concierto de Metallica esperándome en Madrid con mi amigo Fernando y el día después de mi regreso comienzo a trabajar en una empresa de Energías Renovables. Una nueva etapa se abre ante mí, y como casi todo punto de inflexión en mi vida, precedida de un viaje. Haré lo posible por escribir desde Hungría, pero no garantizo nada, así que por lo pronto me despido del mundo hasta mi vuelta.

Hoy comienzo el viaje en Madrid, y asistiré al Orgullo Gay, fiesta que no me he perdido en los últimos años por que es la mar de divertida, pero para los suspicaces y graciosetes van estos dos datos que descubrí anoche en un documental: estirad la palma de vuestras manos y juntad los dedos. Ahora fijaos en vuestros dedos índice y anular. Si tienen más o menos la misma longitud (cosa que pasa mucho más en mujeres que en hombres) puede implicar haber tenido menos testosterona en etapas tempranas. No me digáis el resultado. El otro dato es meramente estadístico. El porcentaje de gays frente a heterosexuales aumenta notoriamente conforme más hermanos mayores se tienen.

Por suerte yo soy primogénito, pero si aún hay suspicacias, os puedo asegurar que mientras desayunaba me deleitaba con los conciertos de música clásica de los sábados por la mañana, y se me ha puesto dura con el director de orquesta, que no era otro que Inma Shara, directora de orquesta vasca que está como un tren. Nos vemos en unos días. Agur.

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