Hace un año por estas fechas recibí un correo tan inesperado como gratificante por el remitente que lo enviaba y el continente de la botella. Dicho mensaje lo escribí yo mismo una año antes (o sea, hace dos años) y me interrogaba por un montón de incertidumbres y sueños, inquietudes que a día de hoy (dos años después) siguen latentes.

Ayer recibí la respuesta a ese mensaje, un papel arrugado lanzado hacia el futuro un año en el espacio-tiempo para que lo recibiese el Rafa actual. Todo esto lo hago a través de una página (Futureme) que llamó mucho mi atención el día que la descubrí y que me sirve principalmente para recordar al Rafa de dentro de un año, que un año antes tenía unos sueños que nunca ha de perder, ya que por mucho oasis que encontremos en el camino, hay que alcanzar nuestra meta, nuestro destino.

El tiempo pasa muy rápido y dentro del ajetreado ritmo diario viene bien un paréntesis para reflexionar sobre nuestro estado de ánimo y si nos hemos alejado demasiado del sendero a seguir. Soy feliz y eso es lo más importante. Creo que llevo el rumbo correcto. Sopla el viento a favor… ¡soltemos las velas!

“Hola Rafa, tal y como ocurrió hace un año cuando recibiste tu primer correo de futureme, hoy vuelves a recibir otro de tu yo del pasado en el que te respondo a algunas preguntas y planteo algunas nuevas. Para empezar ya no vives en casa, hace meses que estás viviendo en un piso con unos amigos y te va bastante bien, sigues con el proyecto aunque hay que mejorar la metodología de trabajo para que esto comience a dar sus frutos. Las finales en concursos y los premios han llegado tio, e incluso has terminado el DEA, pero no te conformas y sabes que quierés cumplir unos objetivos, unas metas que estos días perfilas tras el descubrimiento “del Secreto”. Por lo pronto espero que cuando leas este mail tu empresa esté formada, y en caso contrario sea porque alguno de tus otros sueños se ha hecho realidad y has pospuesto el de la creación de la empresa, aunque creo que esa debería ser una prioridad. En cuanto a Elena… me dejó en Junio y aún estás recuperándote. así que espero que cuando
leas esto estés no sólo recuperado, sino emocionalmente fortalecido y manteniendo alguna relación. Sí tio, te deseo de todo corazón que hayas sido capaz de enamorarte y encontrar a tu chica. así que siguiendo con la tradición instaurada el año pasado comienzo a lanzarte nuevas preguntas que sólo tú podrás responder: ¿sigues en Cáceres?¿Has montado la empresa?¿trabajas?¿sigues con el voleibol?¿sigues en forma?(te recuerdo que hace un año estabas hecho una mala bestia, y espero que sigas igual)¿has viajado mucho este año?¿sigues con el blog?¿qué tal te va?¿algún proyecto nuevo e interesante?¿tienes coche?¿moto?… ¿novia?.

Tío mucho ánimo y de verdad que deseo que al menos sigas tan positivo como siempre, siendo feliz, agradeciendo todos los días las cosas buenas que tienes, eres y te rodean, y visualizando lo que quieres conseguir en esta vida para que se haga realidad.”