Sabemos que las emociones preceden al pensamiento. Esto es así tanto desde le punto de vista neurológico como evolutivo.

Hace mucho tiempo que tengo abandonado mi ciberespacio ecléctico, o como diría bichoto en su Bichotoblog, “mi olla ecléctica”. Me apena no mantener el único objetivo que me impuse hace un par de años, cuando la inquietud por contar cosas en mi pequeña bitácora y el exceso de tiempo de libre del que por aquella época disponía me llevaron a la creación de este universo. Dicho objetivo no era otro sino la constancia.

Me consta que toda desconexión es sana, pero en mi caso la cantidad de experiencias vividas en los viajes de negocios de los últimos meses me han mantenido demasiado alejado de aquí, mi rincón personal. Además de las horas de trabajo y un Máster en Gestión Operativa Internacional que he realizado online en horas fuera del curro. Casi ná. Total que para recuperarme de una lesión de rodilla que tuve en Marzo esquiando y una hernia de la que me operaron en Julio, me veo obligado a hacer deporte a las 7am antes de ir a trabajar. Días densos que me chupan poco a poco la energía hasta que cierro el círculo con mi cama nueva, a la que he cogido mucho apego en los últimos tiempos. Y el problema con el que me encontraba cuando agarraba el portátil y comenzaba a escribir, era que no sabía por donde empezar. Todas esas experiencias quedaban atrás para dar paso a nuevas vivencias, y ese ritmo frenético me impedía avanzar. No quería contar lo vivido en Corea del Sur (por poco me pilla la guerra) sin mencionar previamente lo vivido en Dakar mientras me encontraba en Washington reunido con gente del Banco Mundial, el Interamericano, el Africano y el Asiático para el desarrollo preparando las reuniones en New York con las agencias de la ONU. Total que el hecho de pretender contarlo todo me bloqueaba y al final no contaba nada ya que no sabía por donde empezar. Estudios actuales llevados a cabo en la facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid, definen técnicamente las sensaciones que he tratado de plasmar como “Síndrome de Perrería Extrema”.

No obstante sigo aquí, aprendiendo mucho y conociéndome cada día mejor a mi mismo siempre partiendo de la máxima de Sócrates de que sólo sé que no sé nada para mantener la misma ilusión del primer día por seguir formándome y aprendiendo poco a poco cómo funcionan los engranajes que mueven el mundo.

Primera clase práctica al llegar al hotel en Seúl: ¿cómo funciona el WC? Parecía Stallone en Demolition Man indagando para qué eran las tres conchas de los cojones. Para vuestra información hay chorrito, pulverización, calefacción, secado. uhmmm

Voilá.. he aquí todas los botoncitos que estaban a nuestra disposición cuando te sientas en la taza del Water. ¿Quién da más? La funcionalidad de dichos botones dará para otro post...

Una de las cosas que se pueden ver en Seúl y realmente impresionan es el Museo de la Guerra. Acorazados, Caza-Bombarderos, Tanques, misiles, artillería... todo absolutamente todo para recordar la memoria de un país partido en dos. En estos días está más de actualidad que nunca. Casi me pilla el cese del armisticio..

Impactante recorrer el Museo de la Guerra y ver decenas de niños flipando con la maquinaria de guerra. Yo personalmente me lo hubiese pasado como un bebé, pero fotos como ésta me dejan helado. Una país en Guerra donde la exalzación patriótica supera a la Americana en muchos momentos. Capitalismo Liberal Vs Comunismo recalcitrante.

A mi espalda una de las plazas más céntricas de Seúl. Enfrente de mí, el gran Samurai ARigató chichiguaguaó, y la motaña de los 7 soles y las 7 vírgenes doncellas secuestradas por el dragón de fuego. Bonitas vistas.

guardia seul

La Guardia Coreana desfilando dentro del Palacio de Gyeongbokgung y la montaña detrás. Aunque no lo parezca, esto se encuentra en pleno centro de Seúl. Grandes contrastes entre sus rascacielos, templos y paisajes

El palacio de Gyeongbokgung no dejará de sorprendernos con sus jardines y estancias. Una auténtica maravilla de Paz, Armonía y relajación. Eso sí, visto uno... vistos todos!!😉

Foro de Inversión Internacional celebrado en Daewo: ciudad situada al sur de Seúl a tan solo 2 horas en el tren de alta velocidad. En él tuve la oportunidad de estrechar la mano del Presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, que tanto aparece en televisión últimamente. Creo que no he elegido la foto más acertada, ya que en lugar del robot tendría que haber mostrado a las azafatas. Gran género en Corea, sí señor.

La nuit...