La situación que paso a resumir y que me ha llevado a cancelar mis tarjetas y mi cuenta con el banco que preside el señor (no perdamos las maneras) Botín, es la siguiente: a finales de abril saco el poco dinero que me quedaba en la cuenta dejando un saldo positivo de 12’77 €. Esa era la paupérrima fortuna que me quedaba en la cuenta, pero por pequeña que fuese, era mía, o eso creía.

Un mes después recibo una llamada de la gente del Banco Santander para que me pasase por mi oficina a solventar un “descubierto” que tenía en la cuenta. ¿Un descubierto? ¿Qué es eso?. Obviamente cuando dejé la cuenta con 12’77 €, ya no tenía ningún recibo domiciliado, ni siquiera la nómina. Nada. Ni ingresos ni extracciones, o eso creía yo, ya que pasé de tener 12,77 € en el banco a deberles 66’77€ !!! Un robo de 80 €!!!! Increíble.

Me han pasado una cuota que nunca me habían pasado de una tarjeta que el día que me hice me juraron y perjuraron por activa y por pasiva que no me iba a suponer ningún gasto, con lo cual ya me quedaba en descubierto, y además unos gastos de “Reclamación del Saldo Deudor” que me acababan de producir. Por si no fuera poco me pasan una liquidación semestral del contrato que viene a ser algo así como que pagas por retirar tu nómina de la cuenta. Todo ello asciende a la bonita deuda de 66.77 €.

Tras presentarme en mi oficina de Virgen de Guadalupe (este dato lo aporto para la gente de Cáceres, ya que aunque serán igual de chorizos en todas partes, quiero pensar que no serán igual de cabrones en todas partes), me elminan 30 de los 35 euros de la cuota de la tarjeta, con la única explicación de que el “programa” sólo les permite eliminar 30€ y me quitan el gasto deudor de reclamación, con lo que aún me quedan a deber 6,70 €, que sumados a los 12,77 que tenía de saldo en la cuenta antes del robo hace un total de 19,47 €.

Tras todo esto, y cuando estoy saliendo por la puerta me hago consciente de la situación, y veo que me van a seguir pasando cuotas de todo tipo, tantas como su imaginación les permita inventarse para seguir robándome. Un claro ejemplo son las de mantenimiento ¿tienen que arropar por las noches la cuenta, darle de comer, cantarle nanas? Además estoy INDIGNADO, así que decido cancelar tarjetas y la cuenta para siempre, y ¿Sabéis cuál ha sido la última sorpresa? Otros 18,66 € de gastos de cancelación: TOTAL ROBADO: 38,13 € y tras haber ido a mi sucursal a luchar por lo que es justo. Si me quedo en casa me roban el piso, el coche, la cartera y la novia. Valientes hijos de puta. Mi error en el momento fue no pedir una hoja de reclamaciones, pero espero solventarlo en la oficina del consumidor y que me aporten alguna solución.

Y lo peor de todo es que son robos permitidos por nuestros gobernantes quienes hace tiempo que no son más que marionetas guiadas por los grandes bancos de este país, o sea por el “Señor” Emilio Botín.

Sal a la calle y manifiéstate.

Os dejo unos videos sorprendentes de la última Junta de Accionistas del Banco Santander que me ha pasado Freenan2, un Zas en toda la boca al Señor Botín: